martes, 16 de mayo de 2017

Carta por San Valentín


Tenía tan solo 11 años aquel 14 de febrero de 2006.

Cursaba por entonces Sexto de Primaria y era, por tanto, mi último año en el colegio antes de llegar al instituto. Yo era un niño tímido, de esos que pasan por los sitios sin dejar huella. Ni para bien ni para mal. Hace poco estaba haciendo limpieza en la habitación y me encontré por casualidad con los boletines de notas de aquella época. En el colegio nos daban tres boletines de notas al año, uno por cada trimestre, que debían firmar nuestros padres. Tuve años mejores y años peores. Años en los que “debía reforzar la escritura practicando todos los días un pequeño dictado”, algunos en los que “debía procurar leer habitualmente para mejorar la comprensión lectora” u otros en los que “debía mejorar los hábitos de trabajo”. Pero en todos los boletines había siempre la misma observación: “buen comportamiento” o “su actitud en clase es buena”. Quizás así se resuman todos aquellos años y buena parte de los posteriores en el instituto. Buen comportamiento.

Pero ese día fue una excepción. En toda mi vida solo me han escrito una carta por San Valentín y fue un 14 de febrero de 2006. No sabría escribir su nombre ni dibujar su cara. Solo consigo recordar que aquella chica no iba a mi clase. Creo que fue a la hora del recreo, el momento en el que la carta llegó a mis manos. Perdónenme por esta falta continua de memoria y por lo que les cuento a continuación. Aquel niño rompió esa carta y todas esas palabras, quizás las más bonitas que me han escrito nunca o al menos las más sentidas, acabaron en una papelera del patio. En una papelera junto a los restos de bocadillos, latas de refrescos, papeles intrascendentes, etc. En un sitio que nos les correspondía. Aquel niño mostró ese día su lado más tímido, más cobarde y el buen comportamiento acabó también en la zona más oscura de la papelera. Hay algo que sí recuerdo bastante bien, quizás sea una pequeña venganza propia por lo ocurrido ese día. Cuando ella se enteró de mi reacción dijo: “es un gilipollas”. No te faltaba razón. 

Es curioso, cuando menos, como funciona la mente humana. Recordamos cosas superfluas y sin embargo, aquellas realmente valiosas muchas veces se esfuman sin previo aviso. Casi nunca sabemos valorar lo verdaderamente importante, solo con la cura de humildad que conlleva el paso del tiempo somos capaces de comprender que era lo que ciertamente merecía ser recordado. Puedo describir con gran precisión situaciones insignificantes vividas en el colegio. En el patio había una pista de fútbol sala en la que jugábamos buena parte de los niños durante el recreo. Como éramos muchos, cada curso jugaba con su correspondiente balón. Pues bien, me acuerdo perfectamente que una vez conseguí parar dos penaltis al mismo tiempo. Pero, por el contrario, no recuerdo su nombre ni su cara. El nombre y el rostro de la única chica que me escribió una carta por San Valentín.


lunes, 8 de mayo de 2017

Vivir


Vives en la cuna.
Vives en un carricoche, llorando.
Vives jugando en el parque.
Vives yendo a la escuela.
Vives haciendo actividades extraescolares, a regañadientes.

Vives en los pasillos del instituto.
Vives recordando a todas horas ese primer beso.
Vives en un supermercado intentando que te vendan alcohol.
Vives por la noche.
Vives la Universidad.
Vives los jueves, los viernes y si puedes también los sábados.
Vives en su cama. Entre sus piernas y las sábanas.

Vives en un piso de estudiantes.
Vives en el extranjero.
Vives en un país en el que no hablan tu idioma.
Vives en Madrid.

Vives en el trabajo, aunque pienses que no para él.
Vives, al fin, con tu pareja.
Entonces, de repente.

Vives paseando un carricoche.
Vives viendo como juega en el parque.
Vives acompañándolo a la escuela.
.
.
.


viernes, 5 de mayo de 2017

20 de marzo de 2017

Empezó la primavera
y a la ciudad parece no importarle.
Llueve,
la gente camina como si aún fuera ayer.

Quizás sea yo que me esperaba otra cosa,
             semáforos en verde,
             una terraza donde encontrarte tomando café.
O quizás sea que marzo aún es muy pronto
para exigir que nos despierten las olas del mar,                        
                            en alguna playa cerca de Llanes.

Comienza a desaparecer el vaho de los cristales,
deberíamos aprovechar para escribir nuestros nombres
antes de que abril se los lleve por completo.

Dicen que la primavera es un estado de ánimo,
como un gran trampolín.
No pierde el que desciende m´as lento
sino el que no se atreve a ver la ciudad,
                                           desde las alturas.  

Recuerda, hoy empieza la primavera
y aunque lleva,
estamos más cerca de ver amanecer de nuevo.



elucubrar

elucubrar: del latín elucubrare

1. transitivo. Elaborar una divagación complicada y con apariencia de profundidad.
2. transitivo. Imaginar sin mucho fundamento.

En un giro inesperado de los acontecimientos, Mariano Rajoy abandona la presidencia del Gobierno para convertirse en el nuevo corresponsal de guerra de TVE.
Su puesto será ocupado por Javier Cárdenas, el cual ha obtenido esta misma tarde la confianza del Congreso de los Diputados tras haber sido propuesto por las distintas formaciones políticas como candidato de consenso.


jueves, 4 de mayo de 2017

Parte de un juego


Tu nombre era un secreto
que ni yo mismo sabía.
Parte de un juego donde
solo uno podía perderlo todo.

Arriesgué mis labios
y una sonrisa de esas que dicen tanto
y te calan los huesos.

Había un 0,01% de posibilidades de que yo estuviera en ese vagón
y entraras corriendo ultimando los segundos como si lo hubieras ensayado antes.
3 de cada 5 encuestados a la salida del metro afirmó conocer la obra.
Incluso alguno dijo haber descifrado tu nombre,
pero nadie acertó.

Nos acabábamos de conocer y ya vivíamos juntos en la misma ciudad.
Casualidades de la vida.

Establecimos las pautas de la contienda: nosotros seríamos casa; 'choza'; edificio para habitar (una casa con vistas al parque).
Y antes de marcharte te entrometiste en mis pantalones dejando una nota. 'Si me necesitas corre. Si te necesito corro'.

Y ahora,
corriendo por la ciudad,
siento que este no era mi papel.

viernes, 14 de abril de 2017

Salud, República y poesía

Perderme este 14 de abril contigo
Por las calles donde te soñaron tantas
Por los barrios que nunca te dijeron adiós

No serás hoy mi princesa, no serás princesa

Te enterraron en vida cerca de una carretera
Y a pesar de tantos años tu semilla de vez en cuando sigue dando frutos
La luz con la que te fuiste de vez en cuando sigue iluminando el camino

Ha pasado mucho tiempo y quizás no recuerdes que
Vinieron a luchar a por ti gentes de procedencias muy lejanas
Y hay quien todavía te siente
Fuera de los muros
Donde un día soñaste justicia e igualdad

Contigo se llevaron al ‘Poeta en Nueva York’
Al ‘Poeta campesino’ y tantas otras más
Hubo quien abandonó sus ‘Campos de Castilla’
Para no soportar más tu ausencia para ir tras de ti.

La mirada con la que iluminaste aquellas años
La oscuridad cuando te fuiste
No debe olvidar nadie tu nombre
No se vuelva a apagar la luz.

SALUD, REPÚBLICA Y POESÍA


lunes, 3 de abril de 2017

1 de abril de 1939

1 de abril de 1939

La dignidad ha sido abatida en una cuneta.

¿Entonces, de qué sirve la primavera
si los poetas están en el exilio?

jueves, 23 de marzo de 2017

El sexo solo es sucio si se hace bien

Subimos a mi habitación y empezaste a comerme los labios como si se fuera a acabar el mundo en cualquier instante. Aprovechando cada beso para recordarme que esta vez no era un sueño, estabas a mi lado. Mientras yo trataba de seguirte el ritmo, explorando tu cuello en busca de razones que me hicieran desear que aquello no acabase nunca. Entonces te quitaba la camisa desabrochando poco a poco los botones como quien tiene todo el tiempo del mundo, mientras con el tacto de un dedo descubría los secretos que ocultabas al resto de los mortales. Después tú hacías tu parte e intentabas quitarme la camiseta con la boca desafiando los principios que la física había establecido. Y cuando al fin lo conseguías me lamías entero marcando el nuevo territorio que habías conquistado. Después nos caíamos encima de la cama el uno sobre el otro y tu sujetador acababa con mis pantalones tirado en el suelo. Sentíamos que los minutos se convertían en segundos. La luz empezaba a alejarse de la ventana pero aun así nuestros cuerpos semidesnudos iluminaban más que nunca la habitación. Yo te quitaba los pantalones poseído por los celos puesto que ellos eran capaces de dibujar tu culo como yo siempre había soñado. Y ya a punto de fundirnos en uno solo me mirabas a los ojos y me gritabas bajito al oído algo ininteligible muy parecido al deseo. Y yo obediente como siempre te quitaba el miedo a las alturas mientras mis dientes se peleaban con la goma de tus bragas. Mi plan había salido bien y tú me arrancabas esos calzoncillos tan feos que me había puesto solo para que me los quitaras. Entonces mis dedos desaparecían entre tus piernas y tu mano, fugitiva, se hacía la loca entre las mías. Cuando por fin estábamos listos yo me ponía encima tuyo y empezábamos despacio como si fuera nuestra primera vez. De pronto te mordía el labio y tú sabías que no había sido sin querer y empezabas a respirar más fuerte y a arañarme suavemente la espalda. Cada segundo pensabas ojalá que éste no sea el último. Y tomabas la iniciativa poniéndote encima y sujetándome los brazos contra la cama como tratando de evitar que escapase de aquel oasis que habías formado. Como tratando de decirme que no te encadenaba nadie ni siquiera tus gemidos. Pero como decía Woody Allen el sexo solo es sucio si se hace bien y nosotros sabíamos que aquellas sábanas tenían que acabar en la lavadora. Y después de jugar con todos los rincones de la habitación volvíamos a caer rendidos en la cama y me susurrabas al oído la frase más bonita del mundo: escucharte respirar cansada sobre mi hombro.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Septiembre


Primer intento de poema recitado (disculpar si el audio no es el mejor posible, era la primera vez que grababa). Si os gusta suscribiros a mi canal de YouTube, intentaré subir uno a la semana.


Letra:

Entonces, ¿qué había pasado?. 

Todo estaba bien y de repente todo estaba mal.

Quizás sea culpa de Septiembre. Un mes triste, en medio de la nada. Separa la libertad de la rutina, una vuelta a todo sin consentimiento. Las parejas rompen, los amores de verano no encuentran encaje en el nuevo calendario. Todo planificado, la creatividad se muere en la reunión de los lunes a las 9 de la mañana.

Y ellos no iban a ser distintos. Buscando originalidad se convirtieron en la pareja más normal del mundo. Follar los martes por la tarde y madrugar un domingo para ver salir las olas del mar en alguna playa cerca de Llanes.

Dicen que cuando algo acaba deja sitio para lo siguiente. Yo no lo creo. Cuando algo acaba antes de lo esperado los recuerdos se hacen grandes. Demasiado grandes quizás como para querer deshacerte de ellos de un día para otro. Entonces sientes asfixia y aunque quieras ocultarlo sabes que hay algo ahí esperando a que tengas el valorar suficiente de enfrentarte a ello. 

Quieres creer que la vida continua igual que hasta ese momento. Haces planes para rellenar las horas libres y así no tener que quedarte a solas contigo mismo porque sigues sin tener respuesta a tus preguntas. Llamas a ese amigo que hace tiempo que no ves y le preguntas qué tal le va. Esperando encontrar refugio en las penas de otro o una historia de superación que te haga ver minúsculo el agujero de tus pantalones.

Un día la ves en la acera de enfrente y recuerdas el olor de su pelo o aquel abrazo cuando llegasteis los dos juntos al orgasmo. Pero ahora todo es distinto, como si no os conocierais, como si no supieras que hay debajo de esa camisa, como si te hubieras olvidado de que lleva un tatuaje en la espalda. Agachas la cabeza esperando que no te vea, esperando no tener que poner un sonrisa falsa que te rompería por dentro.

Te prometes no volver a pasar por esa calle a las 6 de la tarde. Borrar las conversaciones que aún guardas en el móvil. Quizás salir a correr por la playa buscando que el viento del mar en la cara te ayude a escupir lo que aún queda de aquello que no pudo ser.

Algún día alguien se dará cuenta de que no eres el mismo. Ya no dejas ver tus hoyuelos y tus ojos miran al infinito como quien busca un motivo para seguir conteniendo las lágrimas. Llegarán los consejos y tal vez tengan razón. Pero nadie puede comprender lo que sientes porque no tienen ni idea de lo que es un lunes sin tu sonrisa.

lunes, 20 de marzo de 2017

Necesito echarte de menos

Esa extraña sensación de no pertenecer a nada. Has nacido y te has criado aquí. Es tu tierra, la quieres, pero a la vez la odias. Sientes que necesitas irte lejos para saber si eres capaz de echarla de menos. Sientes que necesitas irte lejos para comprobar que realmente estás vivo, romper la burbuja y sentir el frío e incluso el dolor, experimentar como es eso de conseguir algo por ti mismo. Como un funambulista, si te caes esta vez estás solo, nadie va a cogerte. Lo has ensayado muchas veces en bonitos decorados pero sabías que no era real, que no te iban a dejar caer. Quieres sentir el vértigo aunque tengas miedo a las alturas, ponerte a prueba.

Pero tienes miedo. Miedo de no encajar, miedo de repetir los mismos errores allí donde vayas. Miedo, lo demás son excusas que te pones a ti mismo. Y nadie puede mentirse a uno mismo. Puedes hacer un pacto de silencio, intentar no pensar en ello. Pero entonces vuelve con más fuerza, con más preguntas para las que no tienes respuesta, para las que deseas que no haya respuesta.

Alrededor todo cambia. Gente que viene, gente que se va. Incluso gente que descubres se ha ido sin avisar. Pero intentas creer que no es tu momento, que todo llegará. Que el tiempo hará justicia y te devolverá todo lo que no has vivido. Aquel amor de infancia al que nunca tuviste el valor de enfrentarte, aquel primer beso de película que perdiste en no sabes dónde, aquella primera vez que nunca cuentas. Recuerdos que te apropias sacados de una novela que nunca llegaste a leer.

No puedes soportar más ver siempre las mismas caras a las que nunca saludas, las mismas caras que nunca te saludan. Como si fueras invisible, como si no llevaras toda una vida aquí, encerrado. Quizás todo esto se resumiría con una palabra: claustrofobia. Pero no es eso, no tienes fobia a los espacios cerrados, o al menos no estás completamente seguro de ello. Tienes fobia a este lugar. Cerrado. El único que conoces lo suficientemente bien como para que llegue a agobiarte.

Dicen que uno es donde nace. De su barrio, de su familia, de sus amigos. Yo creo que uno es de aquel al lugar al que echa de menos. Y yo necesito echaros de menos. Necesito echarte de menos Asturias.


jueves, 2 de marzo de 2017

Dedicado a Gata Cattana

Hoy 2 de Marzo nos ha dejado la gran Gata Cattana con tan solo 26 años. Una de las más prometedoras raperas del panorama español. Poetisa y politóloga. Artista a tiempo parcial, conciencia social y feminista a tiempo completo. La vida no siempre te da lo que mereces. Allí donde vayas seguirás brillando como hasta ahora, aquí hoy todo está un poco más oscuro. Que la tierra te sea leve compañera ✊✊✊


El colchón de la habitación

Allí entre las estrellas, soñé con algo parecido a ti
una noche de verano.

Chica triste no te hundas
o este mar te costará un disgusto.

Y sin darte cuenta ya me habías salvado la vida
y te reías,
pero en el fondo estabas igual de jodida.

La noche es como una montaña rusa
y tengo miedo a las alturas,
no me dejes bailar solo.

Entonces me mirabas a los labios
y me besabas justo ahí,
                         donde tenía vértigo.

Y aunque no decías nada,
se que tú también buscabas un punto de apoyo
desde el que mover tu mundo.

En una habitación con vistas a la playa
todo se ve mucho más bonito:
                         ver amanecer
                         o  
                         verte salir de la ducha.

Y ahora que ya no te busco entre las estrellas,
déjame que te diga,
que iluminas más que nunca
el colchón de la habitación.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Mañana

Te escribo solo para que mañana recuerdes
     que hoy paseamos juntos por la playa a las 5 de la tarde.

E incluso después de que se apagasen las luces de la ciudad
fuimos a tomar un café
y supiste convertir en poesía los silencios incómodos
                                                                    con una sonrisa.

miércoles, 25 de enero de 2017

Sexo

Tú y yo siempre es más placentero
que yo solo.
Porque no solo soy yo, también eres tú.

Más abajo, más adentro.
Más fuerte, no tan fuerte.
Yo, ya.
Tú, todavía no.

Tú y yo siempre es más difícil
que yo solo.
Porque no solo soy yo, también eres tú.

martes, 24 de enero de 2017

La playa

El mar,
        tu bikini.
La arena,
        tu bikini.

El Sol
y el moreno de tu cuerpo que esta noche me hablará de tu bikini.

jueves, 19 de enero de 2017

El Pesquero

-Vamos a hacer un poco de rock and roll -dijo Aleix.

Los cinco hombres que estaban junto a la puerta principal ocuparon las posiciones previamente acordadas. Tres de ellos, entre los que se encontraba el propio Aleix, se dirigieron a la puerta trasera y los otros dos al hueco que hay en uno de los laterales del edificio, donde antes debió de haber una ventana, para evitar que nadie pudiera escapar por ahí. No se debían de preocupar por la entrada principal puesto que la puerta llevaba años sin poder abrirse fruto de la oxidación. Las órdenes estaban claras: cuando el reloj marcase las 19:00 los tres hombres situados en la puerta trasera la echarían abajo y entrarían sin ninguna contemplación, los dos situados en la ventana harían lo mismo. Aleix lo tenía claro, esta vez no podía salir mal. Mejor atraparlos aunque fuera muertos que acumular un nuevo fracaso. 

Media hora después están reunidos dentro del edificio que por su apariencia debe de ser una nave industrial abandonada.

-Esto es absurdo, nunca vamos a conseguir encontrarlos -dice el único rubio de los cinco-. Siempre ocurre lo mismo, dices que has descubierto su nueva ubicación que esta vez no tienen escapatoria y cuando llegamos nunca hay nadie. Empiezo a pensar que quizás no hay nadie a quien atrapar, que solo…

-¿Acaso me estás llamando mentiroso? -le interrumpe Aleix-. ¿Acaso crees que a mi me gusta esta situación?, ¿crees que disfruto con ello?.

-Solo se que es la quinta vez que me creo lo que cuentas y es la quinta vez que nos vamos con las manos vacías. Lo siento pero no vuelvas a contar conmigo -dice el rubio.

-No te puedes salir de esto, hicimos un trato y todos debemos cumplirlo –grita Aleix mientras el rubio abandona el edificio. 

A la tarde siguiente los cinco se vuelven a reunir en un parque cercano a la nave industrial. Aleix expone al grupo sus nuevos planes mientras el rubio que finalmente ha decidido darle una última oportunidad a las ocurrencias de Aleix, lo mira con cara de pocos amigos.

-No podemos dejar que sigan libres -dice Aleix-. Esta mañana me han dado un soplo, se donde estarán mañana por la noche, tenemos un día para planearlo todo. Confiar una última vez en mí y os prometo que no os defraudaré. Si esta vez sale mal os dejaré en paz para siempre.

Todos acceden a participar en el plan, incluso el rubio que piensa que si eso sirve para que le dejen por fin en paz está dispuesto a perder un días más de su vida.
Aleix se ha enterado de que el viernes por la noche se reunirán en el Pesquero, otra antigua nave industrial abandonada donde hace años se solían fabricar pequeñas embarcaciones destinadas a la pesca. El Pesquero tiene una entrada principal bastante grande por donde sacaban las embarcaciones y una entrada secundaria poco conocida situada en uno de los laterales. Aleix sabe de su existencia porque su padre había trabajado allí prácticamente durante toda su vida. El plan era similar al de la última vez, utilizarían la entrada secundaria para colarse en el interior de la nave una vez que ellos estuvieran dentro mientras que el chino y el gafas esperarían cerca de la entrada principal para evitar que se pudieran escapar por ahí.

La tarde del viernes los cinco se vuelven a reunir en el parque horas antes de las 22:00, momento fijado por Aleix para llevar a cabo la acción. Mientras repasan el plan por última vez cada uno de ellos muestra lo que ha podido conseguir para esta noche. El rubio se ha hecho con un martillo de unos 20 centímetros de longitud, el gafas ha traído un tirachinas de madera que ha fabricado él mismo, el chino se ha apropiado de un puntero láser en la tienda que hay debajo de su casa, el deportes ha conseguido hacerse con una porra de su padre y Aleix aporta un bate de béisbol de madera además de unos planos del Pesquero que encontró en su casa. Esconden todo lo que han conseguido para esta noche en unos arbustos que hay cerca del Pesquero y se despiden hasta las 21:30, hora a la que han quedado en el parque.

A las 21:55 todos están colocados en sus posiciones esperando que sus relojes, anteriormente sincronizados, marquen las 22:00. Cuando llega el momento el rubio abre la puerta de la entrada secundaria con un martillazo y los tres (Aleix, el deportes y el rubio) irrumpen en la vieja nave industrial abandonada.

Nuevamente se encuentran solos, el plan ha vuelto a fracasar, allí no hay nadie más. Y justo en el momento en el que el rubio se dispone a decirle algo a Aleix la puerta principal se abre y por ella entran el chino y el gafas cogidos del brazo por un policía. 

-Espero que tengáis una buena explicación para estar aquí dentro a estas horas -dice el policía.

-Nosotros… mi padre… le escuché hablar de unos inversores que querían comprar este lugar y solo queríamos… -dice Aleix.

-Chico -dice el policía-. Sois muy pequeños para entenderlo pero este lugar ha muerto, aquí ya no se fabricarán más barcos. Ahora hay sitios donde hacer toda esta mierda de forma mucho más barata. Algún día lo entenderéis, quizás ya no viváis aquí. En este pueblo no hay futuro.

Los cinco abandonan el Pesquero y se dirigen de nuevo al parque antes de irse cada uno a su casa.

-Tu padre es un mentiroso y tú un tonto que se cree sus mentiras -dice el rubio.

-Mi padre no es ningún mentiroso –consigue decir Aleix entre lágrimas-. Le escuché decir que esta vez era de verdad, que por fin volvería a trabajar.

Aleix abandona el grupo rumbo a su casa mientras las lágrimas encharcan su rostro. Su última esperanza había desaparecido, su padre no volvería a trabajar, en el pueblo no se volvería a respirar más ese maldito humo, la gente se seguiría refugiando en los bares buscando en el fondo del vaso una razón para volver a sonreír de nuevo. Él era demasiado joven para entenderlo, tan solo era un niño que se creía hombre jugando a resolver los problemas de los adultos.

martes, 17 de enero de 2017

Poesía de guerra 2

No cuestiones mis palabras
si no te atreves a compartir mis noches.

Poesía de guerra 1

Y entonces apareciste
                     cuando todo estaba perdido.
Te abriste paso entre ellos.
                             entre los cadáveres

Y como si nada hubiera pasado 
por un momento me hiciste pensar en ti
                                             y en una tregua.

Pero éste no era tu sitio, no era nuestro sitio.
Te marchaste porque tenías que marcharte.
Y ahora ya no puedo imaginar nebulosas
                                      ahora solo veo cadáveres.

domingo, 15 de enero de 2017

Los lobos

Los lobos - La M.O.D.A.



"Te buscas a ti mismo entre los maniquíes

del escaparete que vende mentiras

Modelos vitales, iguales, perfectos

No pueden comprar con dinero

todo lo que siento

Somos víctimas del estímulo

Tú sigue esperando

Hijos esclavos del humo

Compadres esclavos del telediario

Por eso somos

títeres"

Mira como juegan los niños en el parque

Mira como juegan los niños en el parque.

¿Recuerdas aquellos días?

Llovía y no importaba.
                     barro en los pantalones

Luego llegaron tiempos difíciles
había que ir arreglado.
                     empezaron los problemas

Abandonamos la infancia
como quien cambia rosas por pan.

Entonces nos hicieron ser dueños
de nuestras sospechas.
Y enlatados entre sus calles,
la ciudad nos hizo comprender
que dejar de ser niños
era empezar a percivir los días con las prisas de los adultos.

lunes, 9 de enero de 2017

Un lugar en el mundo


"Me gustaría que me dijeras como hace uno para saber cual es su lugar.

Yo por ahora no lo tengo.

Supongo que me voy a dar cuenta cuando esté en un lugar y no me pueda ir.

Supongo que es así.

Ya va a aparecer.

Todavía tengo tiempo de encontrarlo."


Escena final de la película Un lugar en el mundo de Adolfo Aristarain.


domingo, 8 de enero de 2017

Aquella noche

Aquella noche
                 al fin
las estrellas gritaron cansadas
de esperar
a que nos besáramos

Superheroínas

El mundo está loco
dice mi abuela
y las abuelas suelen ser sabias.
Se escucha un ruido de fondo
                tiene la radio puesta
mientras prepara la comida
                               para todos.

Siempre he pensado que las abuelas son
una especie de superheroínas.
Con el tiempo
me he dado cuenta de que no es así,
a ellas no les ha picado ninguna araña
ni se les reduce con simple kryptonita.

En la radio hablan
de bombardeos humanitarios.
Va a ser verdad
                    el mundo está loco.